Mario Benedetti

"Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
Siempre suena una orden, un teléfono, un timbre, y claro, está prohibido llorar sobre lo que escribes porque no queda bien que la tinta se corra".

Mario Benedetti

lunes, 23 de julio de 2012

De terremotos y tormentas

Me puse a pensar en las cosas que pasan sin previo aviso

Una llamada, una noticia inesperada, un encuentro,  el amor.

Llegan sin avisar y nos presentan una nueva versión de nosotros mismos, transforman nuestro presente, ese que tardamos tanto en construir.
Entonces caes en la cuenta de lo normal que era tu vida, de lo común de las cosas antes de todo el desorden.
Y la única salida que nos queda es engancharnos muy fuerte de cualquier esperanza, vaciar los bolsillos de todo aquello que no sea indispensable y aprender a sobrellevarlo, atrapando las lágrimas que decidan traicionarnos, cerrar los ojos con fuerza para no dejar escapar cualquier rastro de emoción. Porque en cuanto sucede, el presente transformado nos envuelve.

Pero después de tanto tratar de escapar al final de todo, cuando la calma vuelve, cuando aprendes a sonreír de nuevo y abres los ojos para que el mundo vea su brillo, agradeces que fuese lo que fuese haya aparecido para sacarte de tu rutina, para sacudirte el mundo y despertar emociones que no creíste tener, para mostrarte lo fuerte que puedes llegar a ser.



Cicatrices
Cuando lo nombramos lo primero que nos llega a la mente es un tejido desgarrado con textura diferente a nuestra piel.
Pero es más que eso, es nuestro recordatorio  de lo mucho que hemos soportado, de las batallas ganadas, de las heridas superadas.


Vida puedes sorprenderme, que ahora estoy lista.

1 comentario:

Osvaldo Rene Alberto dijo...

Mientras tewngas esperanza, nada podrá sorprenderte, solo espéralo, espera lo mejor que seguro vendrá.
Un beso Ginza