Mario Benedetti

"Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
Siempre suena una orden, un teléfono, un timbre, y claro, está prohibido llorar sobre lo que escribes porque no queda bien que la tinta se corra".

Mario Benedetti

miércoles, 13 de junio de 2012

Un poco de tristeza no hace daño

Ahora se que el dolor ira cediendo. Seguiré viviendo, adelante, levantándome cada mañana, riendo, escribiendo, mirando al cielo, aprendiendo, garabateando, maldiciendo el calor que hace en verano, seguiré siendo yo.


Y ese dolor quedará guardado en algún sitio dentro mío para cuando se me antoje un poco de nostalgia.

foto algo vieja, pero mía al fin.

6 comentarios:

Otto dijo...

El dolor se sufre, se atraviesa y luego se mira en la distancia. Nos nutre, nos hace más fuertes y nos previene de próximas colisiones.

Sin él, no admiraríamos tanto la alegría...quien está dispuesto a amar, debe estar dispuesto a sufrir.

Si arriesgamos podemos perder, pero si no arriesgamos, estamos perdidos.

Ginza dijo...

Nada mas cierto que lo que dices :)
La vida se conforma de un poco de todo y aunque duela es parte de.

Gracias por acordarte de mi siempre


¡Besos!

María dijo...

El dolor pasa, como todo, en la vida, verás como el tiempo hace que la cicatriz se cure.

Un beso.

Ginza dijo...

El tiempo y un poco de sonrisas lo sanan todo, que bueno verte por aquí.

¡Besos Linda!

Juan Luis López dijo...

Aquí estoy, viendo tu foto, la de una mujer con mucha fuerza, estoy seguro que el tiempo (poco) olvidará, y que encontrarás alguien que sepa llenar ese corazón y esos ojos...mientras disfruta de ti, es algo que a veces olvidamos sin darnos cuenta que es de vital importancia.

Un besazo enorme!!!!

PD. ando un poco escondido, perdido, descansando de "obligaciones" blogueras, me hacía falta, pero no dudes en mensajearme si te puedo ayudar en algo, creo que tienes mi email.

Ginza dijo...

Gracias por tu visita y consejos, Juanlu
Que lindo encontrarte por aquí de nuevo.

Me alegra saber que no te has olvidado de mi y solo te estas tomando un merecido descanso.


¡Besos!